Comercialmente en el mundo se cultivan dos variedades de café: robusta y arábica. Colombia ofrece la variedad café arábica lavado, la cual, por su suavidad en la taza, es la más apetecida por los consumidores exigentes.

Para la producción del mejor café del mundo, la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia ha perfeccionado la tecnología y la transfiere a los cultivadores, a través del Centro Nacional de Investigaciones de Café - CENICAFE, el Servicio de Extensión Agrícola y la Fundación Manuel Mejía, garantizando así elevados estándares de calidad.

En Colombia el café se produce en altura sobre las tres cordilleras que atraviesan la geografía nacional, ocupando un total de 900.000 hectáreas cultivadas. La zona cafetera está localizada entre los 1.200 y 1.800 metros sobre el nivel del mar, en donde la temperatura oscila entre los 18°C y 21°C y la precipitación entre 1.800 y 2.800 mm de lluvia.

Los suelos que predominan corresponden a derivados de cenizas volcánicas, ventaja comparativa que ha permitido producir un café con excepcionales características organolépticas.

Las etapas del proceso son las siguientes: